Después de la pandemia, nació nuestro estudio de cerámica como una manera de reconectarnos con lo simple y lo hecho a mano. Empezamos creando piezas en casa, casi como un pasatiempo para sobrellevar los días inciertos, pero poco a poco ese juego se transformó en un sueño más grande.
Con el tiempo, el barro, los esmaltes y el fuego se volvieron parte esencial de nuestra rutina, y así decidimos dar el paso y hacerlo en serio: crear un espacio dedicado a la cerámica, donde cada pieza refleje el valor del proceso, la calma y la pasión que nos inspiraron desde el inicio.
2022
2025
Estamos en un momento interesante: un integrante está estudiando cerámica en Finlandia mientras una sigue en Argentina en el tallercito que armamos. Y la tercera amiga está viajando por el mundo juntando conocimientos tanto de negocios como de cerámica.